La espero frente al mar, viendo cómo rompen las olas, sintiendo la brisa golpear contra mi rostro y el viento susurrarme a al oÃdo su nombre, diciéndome que sà vendrás, qu estarás otra vez a mi lado para ver los videos porno que tanto te gustan, pequeña pervertida, maligna, viciosa.
La fe es lo último que se pierde, es el fin de semana que se prolonga por más de un minuto, por más de un mes de placer y lleno, repleto de tentación.
El vacÃo que siento cuando no está la escort valencia dándome su experiencia, permitiendo que yo pueda ver el final del camino, hay que ser tolerante y pretender que salga todo bien, con optimismo y buen talante, que hay mucho pan por rebanar.
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